El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, negó este lunes que Teherán esté manteniendo negociaciones con Washington, contradiciendo directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, que había anunciado pocas horas antes la reanudación de conversaciones. «Actualmente no estamos negociando con Estados Unidos», afirmó Baqaei, precisando que los contactos activos de Irán se centran en Omán, con el objetivo de garantizar un tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz.
Trump, por su parte, volvió a utilizar su retórica habitual para justificar la situación: «Obviamente, no quieren ser atacados. Ahora lo que estamos haciendo es hablar con ellos en forma de negociación». El mandatario repitió, como en episodios anteriores, que había frenado un bombardeo planeado contra Irán para facilitar un acuerdo «rápido».
Pese a la discrepancia pública, la ausencia de nuevos ataques cruzados en la zona sugiere que el diálogo indirecto entre ambas capitales continúa activo, aunque sin traducirse en avances visibles en la mesa formal.
La prensa iraní se burla de Trump mientras los petroleros saudíes rodean África
La tensión dialéctica tuvo su reflejo en los medios iraníes más conservadores. El rotativo Hamshahri abrió portada con una ilustración que representa a Trump como una palanca de marcha atrás, mientras que Kayhan atribuye las sucesivas retiradas del presidente estadounidense a «la fortaleza del régimen iraní». «El poder de Irán dio la respuesta: ni el Estrecho de Ormuz ni el de Bab el Mandeb han reabierto», sostiene el diario.
Ese bloqueo tiene consecuencias tangibles. En los últimos días, seis petroleros saudíes cambiaron de rumbo en el golfo de Adén para evitar el paso de Bab el Mandeb, controlado por los hutíes aliados de Teherán, optando por rodear el continente africano pese al sobrecoste que eso implica. Arabia Saudí trabaja en la construcción de una coalición internacional para hacer frente al cerco naval impuesto por la milicia yemení.
Desde que se firmó una tregua en abril y un Memorando de Entendimiento en junio, el conflicto ha derivado en una escalada constante de ataques cruzados que han afectado a países del Golfo y a una base estadounidense en Jordania.
Pezeshkian presiona desde dentro para mantener vivo el acuerdo
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, navega entre dos frentes: contener a los sectores más duros del régimen y mantener activa la vía diplomática con Washington. En un mensaje que apunta claramente a ambos, Pezeshkian defendió el Memorando de Entendimiento firmado con Estados Unidos, calificándolo de «fruto de la sabiduría colectiva» de su gobierno. «Creo que este memorando se convertirá en la piedra angular de nuestras relaciones exteriores en el futuro», afirmó, instando al país a presionar para avanzar en el plan.
Mientras tanto, Baqaei confirmó que las conversaciones con Omán sobre la gestión del Estrecho de Ormuz han registrado «algunos avances» y que un acuerdo para el paso «temporal» de buques podría estar cerca. Sin embargo, advirtió que eso no es suficiente para una reapertura definitiva: Washington, insistió, debe poner fin a la escalada antes.






