El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha dado el último discurso sobre el Estado de la Unión, previo a la revelación de si buscará o no la reelección en 2024. El momento es crucial para el presidente estadounidense, con el control republicano del Senado que complicará su camino hacia las próximas elecciones presidenciales. El mandatario norteamericano ofreció un discurso ante un Congreso muy dividido y una audiencia de decenas de millones de estadounidenses.
En la casi hora y cuarto que ha durado su discurso Biden ha dedicado buena parte a la política exterior. Sobre todo a lo ocurrido con China después de que se descubriera globo del país sobrevolando el territorio estadounidense y su posterior derribo.
«El conflicto no lleva a ninguna parte».
En cuanto a la política doméstica, Biden se ha mostrado combativo en su discurso sobre el Estado de la Unión con el Partido Republicano ante el temor de un bloqueo legislativo, o el impulso de leyes contrarias a su agenda, como el intento de regular la ilegalización del aborto, cortar programas como la seguridad social o la asistencia sanitaria pública a mayores.
Sin embargo, el presidente norteamericano ha querido también rebajar la tensión entre los dos partidos y ha llamado al diálogo. «El conflicto no lleva a ninguna parte. Si pudimos trabajar juntos en el último Congreso, no hay razón para que no podamos trabajar juntos en este y encontrar consenso», advirtió.