Sanae Takaichi ha protagonizado el giro de defensa más significativo de Japón en décadas. La primera ministra acaba de flexibilizar las restricciones a la exportación de armas japonesas, abriendo la puerta a la venta de armamento letal en cinco categorías —rescate, transporte, alerta, vigilancia y desminado— a países con los que Tokio mantiene acuerdos de defensa. El movimiento supone una ruptura formal con el pacifismo constitucional que ha definido la política exterior japonesa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Un desafío directo a Pekín
La reacción de China no se ha hecho esperar. Pekín ha protestado con dureza y acusa a Japón de abandonar el pacifismo para avanzar hacia una «militarización imprudente». La tensión entre ambos países alcanza así uno de sus momentos más álgidos en años. Takaichi justifica el cambio en el deterioro del entorno de seguridad regional, con China, Rusia y Corea del Norte como referencias explícitas.
Desde que llegó al poder en octubre de 2025, la primera ministra ha adoptado una postura notablemente más firme frente a Pekín. Ha respaldado públicamente la posibilidad de que las Fuerzas de Autodefensa respondan ante un eventual ataque chino a Taiwán y ha intensificado la cooperación militar con Estados Unidos y otros aliados regionales.
La heredera política de Abe
Este giro profundiza el camino iniciado durante los gobiernos del conservador Shinzo Abe (2012-2020), cuando Japón comenzó a reinterpretar su Constitución pacifista para ampliar su papel militar en el exterior. Abe, asesinado en 2022, fue el mentor y referente político de Takaichi, quien en cierta medida recoge su legado estratégico y lo lleva más lejos.
La mandataria de 65 años resulta atípica en muchos sentidos. Es la primera mujer que ocupa la jefatura de gobierno en la historia de Japón, pero también se desmarca de los estándares tradicionales del liderazgo en Tokio de otras formas: fan declarada del heavy metal, exbaterista y admiradora confesa de Margaret Thatcher. Una figura que combina la ortodoxia conservadora con un perfil personal que pocos esperaban ver al frente del país.






