Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán entraron en colapso este fin de semana tras 21 horas de conversaciones en Islamabad sin acuerdo, y Donald Trump respondió con una escalada sin precedentes: ordenar a su Armada el bloqueo total del estrecho de Ormuz a partir de este lunes. El anuncio convierte un corredor por el que circula el 20% del flujo global de hidrocarburos en el nuevo epicentro de una crisis geopolítica que amenaza con reactivar un conflicto que apenas llevaba dos semanas en frágil pausa.
El Mando Central del Ejército de EE UU (CENTCOM) confirmó que la medida entrará en vigor a las 10:00 hora de Washington —las 16:00 en la España peninsular— y que aplicará a todos los buques que intenten entrar o salir de puertos iraníes, «sin excepción» y «de manera imparcial contra buques de todas las naciones». Los barcos que naveguen entre puertos no iraníes podrán transitar con normalidad.
Teherán responde con amenazas directas sobre el Golfo
La respuesta iraní no tardó en llegar. El portavoz de las fuerzas armadas de la República Islámica, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, calificó las restricciones de ilegales y las equiparó directamente a la piratería, advirtiendo que «ningún puerto del golfo Pérsico o del golfo de Omán seguiría siendo seguro» si los puertos iraníes se vieran amenazados. El presidente del Parlamento iraní y principal negociador en Islamabad, Mohamed Baqer Qalibaf, fue aún más directo: «Pronto sentiréis nostalgia de la gasolina a 4 o 5 dólares el galón».
La Guardia Revolucionaria, por su parte, advirtió que cualquier aproximación de buques militares al estrecho supondría una violación del alto el fuego.
El bloqueo de Trump llega como respuesta al que Irán mantiene sobre la misma zona desde hace más de mes y medio, y añade una nueva capa de tensión a un enfrentamiento que ya ha causado miles de víctimas y que sigue generando réplicas en Líbano, donde Israel mantiene su campaña de bombardeos contra Hezbolá.
Netanyahu apoya a Trump y advierte de que el alto el fuego puede «cambiar de rumbo en un instante»
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respaldó sin fisuras la decisión de Trump y destacó la «constante coordinación» entre ambos aliados. Su mensaje, pronunciado durante una visita a las tropas desplegadas al sur del río Litani, no dejó margen a la ambigüedad: el alto el fuego puede «cambiar de rumbo en un instante».
Los dos escollos que dinamitaron las conversaciones de Islamabad resultan difíciles de sortear. Por un lado, el futuro del programa nuclear iraní: «El único punto que realmente importaba —el NUCLEAR— no se acordó», escribió Trump en su red Truth Social. Por otro, la exigencia de Teherán de recuperar 27.000 millones de dólares en ingresos petroleros congelados por sanciones internacionales. El bloqueo de Ormuz, que representa la mayor baza negociadora de Irán, completa un triángulo de fricciones casi imposible de resolver a corto plazo.






