Rusia

Putin intensifica la guerra híbrida contra Europa con drones, ciberataques y desinformación

La guerra híbrida de Rusia acumula más de 150 incidentes documentados en Europa desde 2022, combinando sabotaje físico, ciberataques y desinformación para presionar a la OTAN sin cruzar el umbral de la guerra abierta

El presidente de Rusia, en su reaparición pública tras la revuelta del Grupo Wagner en Rusia. Foto: ©Kremlin/ Oficial.

Desde el ataque con drones al aeropuerto de Leipzig/Halle hasta los presuntos daños a cables submarinos en el Báltico, la guerra híbrida atribuida a Rusia acumula más de 150 incidentes documentados en Europa desde 2022. El patrón combina sabotaje físico, operaciones de desinformación y ciberataques para mantener la presión sobre los aliados de Ucrania sin desencadenar un conflicto convencional. Moscú niega sistemáticamente cualquier implicación.

El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, fue el primero en señalar directamente al Kremlin por el incidente de Leipzig, ocurrido el pasado mes. El despliegue de un dron cargado de explosivos en ese aeropuerto —utilizado para operaciones logísticas de apoyo a Kiev— responde, según Berlín, al «patrón bien establecido de las operaciones híbridas rusas en Europa». Como respuesta, Alemania y Rusia han cerrado mutuamente sus centros culturales, incluido el consulado ruso en Bonn.

El embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, calificó el incidente como una de las acciones híbridas «más preocupantes» presenciadas en Europa y subrayó que este tipo de conductas son «inaceptables».

Más de 150 incidentes y una estrategia calculada

El centro de estudios Globsec, con sede en Bratislava, identificó 151 casos de actividad rusa contra Europa entre febrero de 2022 y febrero de 2026, aunque advierte de que la cifra real podría ser considerablemente mayor. Los actos documentados abarcan intentos de asesinato, incendios provocados, sabotaje de infraestructuras ferroviarias y disturbios públicos. La distribución geográfica —Polonia, Francia, Alemania, los países bálticos y el Reino Unido encabezan la lista— apunta directamente al apoyo militar a Ucrania como criterio principal de selección de objetivos.

Emily Ferris, analista del centro de estudios británico RUSI, sostiene que Moscú busca generar «discordia y caos en Occidente» y elevar el coste político del apoyo a Kiev, manteniéndose «por debajo del umbral de la guerra». Maksym Beznosiuk, investigador de Globsec, añade que las operaciones híbridas se han convertido en una alternativa más barata y menos arriesgada al esfuerzo militar convencional, en un contexto de bajas elevadas, equipamiento desgastado y presión económica creciente sobre Moscú.

Polonia, pilar logístico de la OTAN para el suministro a Ucrania, ejemplifica la magnitud de la amenaza. Tras una explosión en una línea ferroviaria en noviembre de 2025 que el gobierno polaco calificó de «sabotaje sin precedentes», Varsovia desplegó hasta 10.000 soldados para proteger infraestructuras críticas y firmó contratos por más de 4.000 millones de dólares en sistemas antidrones.

Reclutamiento encubierto y la flota en las sombras

Uno de los elementos más sofisticados de esta estrategia es el recurso a intermediarios. Tras la expulsión masiva de diplomáticos rusos en 2022, el Kremlin ha optado por reclutar a ciudadanos de terceros países a través de internet, motivados por dinero más que por ideología. Según Globsec, el 95% de las 172 personas implicadas en ataques vinculados a Rusia eran «ciudadanos corrientes sin ningún vínculo formal con los servicios de inteligencia rusos». Esto ralentiza la atribución y complica la respuesta legal.

A esto se suma la llamada flota en las sombras: una red de buques comerciales que operan bajo banderas y empresas extranjeras para eludir sanciones y que, desde 2024, se vincula cada vez más a daños en cables submarinos y actividades de vigilancia en el Báltico y el mar del Norte.

De cara a 2027, Beznosiuk prevé una intensificación de estas tácticas. Ferris, por su parte, advierte de que mejorar los canales de comunicación con Moscú —incluso reactivando el Consejo OTAN-Rusia, inactivo desde enero de 2022— resulta esencial para evitar una escalada involuntaria. «Se trata de evitar conflictos, no de apaciguar las tensiones», señala. «Existe un amplio margen para los malentendidos y la muerte».

ARTÍCULOS CON COINCIDENCIA

Foro Diplomático acoge el diálogo intelectual, político, económico, científico y tecnológico, así como las manifestaciones culturales y artísticas.

Protagonistas

Noticias

Estrategias

INBOX INTERNACIONAL