Las autoridades sanitarias han confirmado la presencia de la cepa andina del hantavirus en el brote registrado a bordo del crucero MV Hondius, que zarpó de Argentina hace aproximadamente un mes. Lo que convierte a este caso en un asunto de alcance internacional es la naturaleza particular de esta variante: es la única cepa conocida capaz de transmitirse de persona a persona, aunque solo en condiciones de contacto muy estrecho y prolongado.
Una cepa con comportamiento excepcional
El hantavirus se propaga habitualmente a través de roedores, mediante su orina, saliva o heces. La cepa andina, sin embargo, presenta una capacidad de transmisión entre humanos que la distingue del resto de variantes conocidas. Su detección en un entorno cerrado como un crucero, con cientos de personas conviviendo durante semanas, ha activado los protocolos de rastreo de contactos a escala internacional.
El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica identificó la cepa en dos pacientes evacuados al país. Un informe presentado ante el Parlamento sudafricano, al que ha tenido acceso la BBC, subraya que la transmisión «sigue siendo poco frecuente» y se produce únicamente en casos de «contacto muy estrecho». Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado ocho casos vinculados al brote: tres confirmados y cinco sospechosos.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que «el riesgo general para la salud pública sigue siendo bajo» y ha confirmado que se han iniciado tareas de seguimiento tanto de los pasajeros que permanecen a bordo como de quienes ya desembarcaron. Entre los contactos rastreados figuran paramédicos, personal portuario, tripulación aérea y trabajadores sanitarios. De 62 personas identificadas, las autoridades han localizado hasta ahora a 42.
Clavijo contra Sánchez: el frente político en Canarias
El buque navega actualmente hacia las Islas Canarias, donde está previsto que los pasajeros desembarquen para recibir atención médica y emprender el regreso a sus países de origen. El Ministerio de Sanidad de España ha aceptado el plan y ha garantizado que todas las interacciones se realizarán en espacios y transportes especiales para evitar el contacto con la población local.
Sin embargo, el presidente regional de Canarias, Fernando Clavijo, ha rechazado públicamente la decisión y ha pedido una reunión urgente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «No puedo permitir que entre en Canarias», declaró Clavijo en la radio Onda Cero, criticando que la decisión no responde a «ningún criterio técnico» y que no se ha proporcionado «información suficiente».
El choque entre la administración central y el gobierno autonómico evidencia las tensiones que este tipo de situaciones generan cuando la gestión sanitaria internacional choca con las competencias y los intereses territoriales. La operadora del crucero, Oceanwide Expeditions, ha defendido la elección de Canarias argumentando que «España tiene la obligación moral y legal de ayudar» y que las islas constituyen el punto más cercano con la capacidad necesaria para atender a los pasajeros, entre los que viajan varios ciudadanos españoles.
Para Europa, la llegada de casos vinculados a la cepa andina supone un recordatorio de que variantes virales poco frecuentes en el continente pueden activar cadenas de transmisión en contextos de movilidad internacional.






