Funcionarios ucranianos y estadounidenses consolidaron avances sustanciales en las negociaciones sobre el plan de paz propuesto por Washington para poner fin a la guerra con Rusia. Durante el fin de semana, representantes de Ucrania, Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido se reunieron en Ginebra para examinar vías hacia un cese de hostilidades duradero y condiciones que inhiban futuras ofensivas. Estados Unidos mostró flexibilidad y aceptó la revisión de apartados controvertidos de su propuesta inicial, la cual exigía concesiones territoriales, una reducción del ejército ucraniano y garantías de no persecución judicial al Kremlin.
Al cierre de la jornada, fuentes diplomáticas confirmaron que ambas delegaciones dejaron en manos de una próxima cumbre presidencial —entre Volodímir Zelenski y Donald Trump— el debate sobre los puntos más conflictivos: el estatus constitucional de la no adhesión a la OTAN y las futuras fronteras de Ucrania. Mientras tanto, los equipos técnicos lograron un principio de consenso sobre aspectos como el tamaño de las Fuerzas Armadas ucranianas, la gestión de la central nuclear de Zaporizhia y los mecanismos de intercambio de prisioneros. La contrapropuesta europea, elaborada conjuntamente por Reino Unido, Francia y Alemania, aboga por preservar un ejército ucraniano sólido, propone un “Artículo 5 especial” como salvaguarda de la seguridad y exige la celebración pronta de elecciones en Ucrania.
Participación de Moscú
Marco Rubio, secretario de Estado y jefe negociador estadounidense, manifestó un optimismo prudente y subrayó la existencia de oportunidades reales para alcanzar un acuerdo en los próximos días. Rubio recordó, sin embargo, que cualquier entendimiento requerirá el beneplácito de Moscú, que mantiene una postura ambigua sobre el proceso. Paralelamente, el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que una reducción significativa del ejército ucraniano, como plantea el borrador estadounidense, abriría la puerta a nuevas injerencias rusas.
Donald Trump enfatizó en redes sociales la falta de reconocimiento por parte de Kiev a la asistencia militar recibida desde 2022, y otorgó hasta el jueves un margen para aceptar los términos del plan, aunque luego suavizó ese ultimátum. Mientras tanto, Zelenski reiteró la prioridad de “garantías de seguridad y justicia” en cualquier resolución, en un contexto de presión interna tras recientes escándalos de corrupción que han afectado a su equipo.
Solución europea
La solución europea, según documentos consultados, rechaza los límites estrictos a las fuerzas armadas que demanda Moscú y se opone a concesiones territoriales automáticas. Además, establece que Ucrania recibirá compensaciones —incluso a través de activos rusos congelados— y prevé el estacionamiento de efectivos de la OTAN en países limítrofes como Polonia. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, incidió en el derecho de Ucrania a mantener sus fronteras y dotarse de los medios necesarios para su defensa, así como en la necesidad de preservar el papel central de la Unión Europea en cualquier etapa del acuerdo.
El desenlace de las próximas conversaciones bilaterales entre Trump y Zelenski resultará clave para determinar si las partes logran desbloquear o no un acuerdo global que redesigne el equilibrio de seguridad en Europa del Este.






