El viaje de Estado de Felipe VI y la reina Letizia a China avanzó este martes hacia una dimensión más estratégica con un encuentro privado con Xi Jinping y Peng Liyuan. La cena a cuatro en Zhongnanhai, la residencia presidencial china, reflejó un gesto de deferencia inusual que subraya el interés de Xi en reforzar el vínculo político con España en un momento en el que Pekín ajusta su interlocución con socios europeos para proyectar estabilidad a largo plazo.
Felipe VI y Letizia llegaron a la capital tras iniciar la visita en Chengdú, donde España buscó visibilidad para sus empresas en un mercado que continúa siendo decisivo para su política comercial. En el aeropuerto de Pekín los recibió el ministro de Exteriores, Wang Yi, señal clara de que China quiso dar peso institucional a la visita desde el primer minuto. La pareja española se trasladó después a la Casa de Huéspedes de Diaoyutai, el complejo oficial para dignatarios extranjeros.
Diplomacia
La cita nocturna en Zhongnanhai, celebrada con la única presencia de intérpretes, retomó la relación personal iniciada en Madrid durante la visita de Estado de Xi en 2018. La ausencia de una lengua común no redujo la carga política del encuentro. Mientras Letizia optó por un vestido verde con detalles en plumas, Peng Liyuan escogió un traje tradicional chino adaptado a un estilo contemporáneo, un guiño al equilibrio entre tradición y modernización que China busca proyectar en su diplomacia cultural.
La agenda, que concentra su tramo institucional este miércoles y jueves, prioriza la interlocución directa entre Felipe VI y las principales autoridades chinas. El Rey mantendrá conversaciones con Xi Jinping, con el primer ministro Li Qiang y con el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Zhao Leji. Además, ambas delegaciones firmarán varios acuerdos orientados a ampliar oportunidades económicas y reducir el déficit comercial de España con China. El ministro José Manuel Albares se incorporará ese mismo día a la comitiva tras cumplir compromisos diplomáticos en Londres.
Asimismo, la jornada concluirá con la cena de gala y con la asistencia excepcional de Xi y Peng al concierto de la Orquesta del Teatro Real de Madrid en el Centro Nacional de Artes Escénicas de Pekín. La presencia del matrimonio presidencial en el acto artístico refuerza la voluntad de China de utilizar la cultura como herramienta diplomática duradera, mientras España intenta consolidar una relación que combina proyección económica, estabilidad política y cooperación estratégica.






