La Doctora Pilar García Durruti, endocrina de Ruber Internacional Centro Médico Habana, recuerda que el éxito de un tratamiento para perder peso no debe medirse únicamente por los kilos que marca la báscula: el objetivo es reducir grasa corporal preservando la mayor cantidad posible de masa muscular.
Cuando iniciamos un proceso de pérdida de peso, solemos fijar toda la atención en los kilos que marca la báscula. Sin embargo, adelgazar plantea una cuestión igual de importante que con frecuencia pasa desapercibida: ¿qué estamos perdiendo realmente cuando bajamos de peso?
La pérdida de peso no procede exclusivamente de la grasa. Durante el proceso también puede disminuir la masa magra y, por tanto, el músculo. Por eso, para la Doctora Pilar García Durruti, endocrina de Ruber Internacional Centro Médico Habana, el objetivo debe ir más allá de conseguir que el paciente pese menos.
"Perder peso no debería significar perder músculo. Debemos asegurarnos de que la pérdida se produzca fundamentalmente a expensas de la grasa corporal y preservar la mayor cantidad posible de masa muscular", explica la especialista.
La endocrina señala cuatro aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta durante el proceso: una ingesta adecuada de proteínas, el entrenamiento de fuerza, evitar pérdidas de peso excesivamente rápidas y realizar un seguimiento profesional.
Proteínas: los 'ladrillos' del músculo
Una de las características de los tratamientos con agonistas del receptor GLP-1 es la disminución del apetito. Precisamente por ello, explica la Doctora García Durruti, hay que prestar especial atención a la calidad de la alimentación.
"Al reducirse el apetito, podemos llegar a ingerir menos cantidad de determinados nutrientes esenciales, entre ellos las proteínas, que son los 'ladrillos' que necesitamos para construir y mantener el músculo", señala.
Esto no significa que exista una cantidad idéntica de proteína recomendable para todas las personas. Las necesidades deben individualizarse teniendo en cuenta factores como la edad, el peso, la función renal y la situación clínica de cada paciente.
El entrenamiento de fuerza, un aliado imprescindible
La segunda pieza es el ejercicio. Y aquí la doctora establece una diferencia importante: mantenerse activo o caminar es beneficioso, pero no sustituye al trabajo específico de fuerza cuando el objetivo es preservar la musculatura.
"El entrenamiento de fuerza es probablemente una de las herramientas más importantes para decirle a nuestro organismo: 'este músculo lo necesito'", explica la endocrina.
Por ello, durante un proceso de pérdida de peso recomienda incorporar ejercicios de fuerza de manera regular, progresiva y adaptada a las circunstancias de cada persona, además de mantener otros hábitos de actividad física.
Adelgazar más rápido no siempre significa adelgazar mejor
La velocidad a la que se pierde peso también importa. Según la Doctora García Durruti, una pérdida excesivamente rápida puede favorecer una mayor disminución de masa magra y contribuir a la aparición de flacidez y a cambios en el aspecto corporal.
"El objetivo no es bajar lo más rápido posible en la báscula, sino conseguir una pérdida de peso saludable y sostenible", subraya.
Este cambio de perspectiva permite dejar de considerar el número de kilos perdidos como el único indicador de éxito. Dos personas que hayan perdido el mismo peso pueden haber experimentado cambios diferentes en su composición corporal.
Mirar más allá de la báscula
La cuarta clave es el seguimiento profesional. El tratamiento debe permitir valorar la evolución del paciente y adaptar tanto la alimentación como la pauta terapéutica a sus necesidades.
Según la Doctora García Durruti, no debemos fijarnos únicamente en los kilos perdidos. Es imprescindible que un profesional nos ayude a planificar la dieta, establecer la dosis adecuada del fármaco y vigilar a lo largo del proceso los cambios que se producen en nuestra composición corporal.
De esta manera, el seguimiento no persigue exclusivamente comprobar que el peso disminuye, sino también conocer qué ocurre con la grasa y con la masa muscular durante el proceso.
Para la Doctora García Durruti, esta es precisamente la idea que debería acompañar a los pacientes que utilizan estos tratamientos: el objetivo no es simplemente pesar menos, sino mejorar la composición corporal.
"Adelgazar de forma saludable significa perder grasa intentando preservar la mayor cantidad posible de músculo. La báscula nos da un dato, pero no nos cuenta toda la historia", concluye la endocrina.






