La escalada militar entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir los mercados energéticos este miércoles. El barril de Brent del Mar del Norte superó los 101 dólares, un nivel no visto desde julio, impulsado por el temor a una interrupción prolongada del tránsito de hidrocarburos a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
El Brent para entrega en noviembre subió un 3,4% hasta los 101,21 dólares, mientras el WTI estadounidense avanzó un 3,25% hasta los 96,05 dólares. Los operadores temen que el corte del suministro afecte los contratos de octubre y noviembre, y algunos analistas advierten que el crudo europeo podría acercarse a los 150 dólares si el conflicto no encuentra pronto una salida diplomática.
Ormuz, el cuello de botella que nadie puede permitirse perder
Irán aseguró haber atacado unos diez barcos que intentaban cruzar el Estrecho en respuesta a la ofensiva estadounidense contra petroleros iraníes. Los Guardianes de la Revolución también afirmaron haber golpeado una base aérea en Jordania utilizada por fuerzas de Estados Unidos. La combinación de ataques navales y presión sobre infraestructura aliada eleva la tensión más allá de un mero choque bilateral.
El impacto ya llega a los consumidores. En Estados Unidos, el precio promedio del galón de diésel alcanzó los 5,94 dólares este miércoles, frente a los 3,70 dólares registrados a finales de febrero, según la Asociación Automovilística Estadounidense. El encarecimiento del combustible, esencial para el transporte y la agricultura, amenaza con trasladarse en cascada al precio de numerosos bienes.
Aunque países como Brasil, Venezuela, Canadá y Guyana están acelerando su producción, los analistas coinciden en que ese incremento no bastaría para compensar los volúmenes comprometidos en el Golfo.
Las bolsas caen a ambos lados del Atlántico
La presión energética golpeó también a los mercados de renta variable. En Wall Street, el Dow Jones cedió un 0,77%, el Nasdaq un 0,64% y el S&P 500 un 0,48%, ante el riesgo de que un petróleo más caro dificulte la reducción de la inflación y complique las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre los tipos de interés.
Europa no escapó a las pérdidas. El gas superó los 80 euros por megavatio-hora, su nivel más alto desde principios de 2023, en un contexto de reservas bajas y proximidad del invierno. Las principales plazas cerraron en rojo: París cayó cerca de un 2%, Fráncfort un 1,6% y Madrid un 1,5%.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años trepó al 4,84%, desde el 3,94% previo a los primeros ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El Departamento del Tesoro anunció una recompra de hasta 6.000 millones de dólares en bonos de largo plazo para intentar contener las tensiones financieras, según informaron Reuters y AFP.






