Una nueva crisis migratoria sacude Ceuta. Miles de personas han cruzado a nado la frontera del espigón del Tarajal durante este jueves en un flujo que no ha cesado en horas, dejando al menos diez muertos y desbordando por completo los recursos policiales y sociales de la ciudad autónoma. Las imágenes recuerdan directamente a las de mayo de 2021, cuando cerca de 6.000 personas lograron entrar en cuestión de días.
La mayoría son hombres jóvenes, pero también han cruzado mujeres con bebés y menores de edad. En las playas del enclave han quedado flotadores, aletas y neoprenos como rastro del paso masivo. En algunos puntos, una puerta cercana a la frontera se abrió dando paso a decenas de personas que echaron a correr hacia el interior de la ciudad. Bares, restaurantes y comercios han echado el cierre preventivamente ante la situación.
Una sentencia del Supremo, catalizador del flujo
El Ministerio del Interior apunta a una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio como detonante inmediato. La Sala de lo Contencioso-Administrativo falló que la Ley de Extranjería no permite aplicar el rechazo en frontera a migrantes interceptados en el mar, es decir, las conocidas como devoluciones en caliente. El fallo, resuelto a raíz de un recurso de un ciudadano argelino, se difundió ampliamente en redes sociales marroquíes y habría animado a decenas de personas a intentar el cruce.
El Gobierno descarta, en cambio, que la crisis responda a una decisión deliberada de las autoridades marroquíes de no frenar el paso, como sí ocurrió en 2021 en un episodio de tensión diplomática entre Madrid y Rabat. El Ministerio de Asuntos Exteriores, que dirige José Manuel Albares, ha negado también que la situación guarde relación con la normalización de las relaciones entre España y Argelia. «La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia», han subrayado fuentes del departamento.
No obstante, fuentes de la Guardia Civil en la ciudad contradicen ese relato: aseguran que la colaboración de la Gendarmería marroquí es superficial y no logra contener la presión. Sindicatos del cuerpo han exigido más medios, mientras que Frontex, la agencia europea de control de fronteras, ha ofrecido ya su ayuda a España.
El Gobierno frena la emergencia nacional que pide Ceuta
El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha pedido al Gobierno central que declare la «emergencia nacional» y asuma el «mando único» de la situación. Todos los grupos con representación en el Parlamento local se han sumado a esa demanda en una declaración conjunta. El Ejecutivo, sin embargo, lo ha descartado: el Ministerio del Interior ha argumentado que la normativa de protección civil no contempla los flujos migratorios como un riesgo del Sistema Nacional de Protección Civil.
La respuesta del Gobierno resulta llamativa cuando Pedro Sánchez y el ministro Fernando Grande-Marlaska ya han anunciado un viaje a Ceuta este viernes para seguir la evolución de la crisis sobre el terreno. Una visita que llega tarde, según la ciudad, que acumula más de 60 fallecidos en el mar en los últimos doce meses y que este jueves ha recuperado los cuerpos de al menos diez personas.






