Escalada en Oriente Próximo

Trump fija en “cuatro o cinco semanas” la guerra en Irán pero advierte de que puede ampliarla

Trump y la guerra en Irán marcan un nuevo escenario geopolítico tras la muerte de Jamenei: Washington diseña una campaña militar limitada mientras el Pentágono advierte de que el conflicto podría prolongarse

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la ofensiva militar contra Irán. Foto: ©Casa Blanca/ Oficial.

La ofensiva militar de Donald Trump contra Irán entra en una nueva fase estratégica tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. El presidente estadounidense aseguró que la guerra en Irán estaba diseñada inicialmente para durar “cuatro o cinco semanas”, aunque dejó claro que Washington mantiene la capacidad militar para prolongar el conflicto si los objetivos estratégicos lo exigen.

La operación conjunta con Israel, bautizada como ‘Furia épica’, marcó un punto de inflexión en Oriente Próximo. El bombardeo que alcanzó la residencia de Jamenei en Teherán abrió un nuevo escenario geopolítico en el que Estados Unidos busca debilitar el aparato militar iraní y alterar el equilibrio regional.

Trump tardó dos días en pronunciarse públicamente tras el ataque. Rompió el protocolo al anunciar la muerte de Jamenei a través de su red social Truth Social y no desde la Casa Blanca. Tampoco siguió el operativo desde la sala de crisis presidencial, donde sí estuvo su vicepresidente, JD Vance. El mandatario permaneció en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.

En su primera valoración pública, Trump insistió en que el calendario de la guerra en Irán es flexible. “Sea cual sea el tiempo, está bien. Lo que haga falta”, afirmó al referirse al objetivo de destruir el programa de misiles balísticos iraní y frenar cualquier capacidad nuclear del régimen.

Washington define los objetivos militares en Irán

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió la ofensiva como una respuesta a décadas de confrontación con la República Islámica. Según explicó, Washington pretende eliminar tanto la infraestructura de misiles como los sistemas que permitirían a Irán desarrollar armamento nuclear.

“Esto no es Irak, no será una guerra interminable”, declaró Hegseth, quien recordó los ataques que Teherán habría promovido durante décadas contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, desde atentados en Beirut hasta ataques contra tropas en Irak y Afganistán.

El responsable del Pentágono argumentó que el régimen iraní había tenido varias oportunidades recientes para negociar un acuerdo que limitara su programa nuclear, pero aseguró que Teherán rechazó esas opciones.

El Pentágono advierte de un conflicto más largo

Sin embargo, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, ofreció una evaluación más cauta sobre la duración del conflicto. Durante su comparecencia ante la prensa, advirtió de que cumplir los objetivos militares llevará tiempo.

“No es una operación de la noche a la mañana”, señaló, anticipando una campaña “ardua” que podría implicar nuevas bajas y una ampliación del despliegue militar estadounidense en la región.

El Pentágono prevé enviar más medios aéreos a Oriente Próximo en los próximos días. La medida sugiere que Washington se prepara para una operación prolongada, incluso si la Casa Blanca insiste públicamente en que la guerra tiene objetivos limitados.

La ofensiva impulsada por Trump redefine así el equilibrio estratégico en la región. Con el liderazgo iraní descabezado y el aparato militar bajo presión, Estados Unidos intenta imponer un nuevo marco de seguridad en Oriente Próximo, aunque el alcance real del conflicto dependerá de la respuesta del régimen iraní y de sus aliados regionales.

ARTÍCULOS CON COINCIDENCIA

Foro Diplomático acoge el diálogo intelectual, político, económico, científico y tecnológico, así como las manifestaciones culturales y artísticas.

Protagonistas

Noticias

Estrategias

INBOX INTERNACIONAL