El Gobierno de Pedro Sánchez ha propuesto a la fiscal Teresa Peramato (Salamanca, 1961) como nueva fiscal general del Estado, en sustitución de Álvaro García Ortiz, tras la reciente inhabilitación de este último por el Tribunal Supremo. La candidatura de Peramato representa la continuidad de una línea claramente progresista y comprometida con la protección de víctimas de violencia de género, área en la que ha esperado destacada influencia a lo largo de su carrera.
En sus 35 años de servicio, Peramato ha ocupado posiciones clave dentro de la Fiscalía, como la jefatura de la Sección Penal del Tribunal Supremo y la delegación para la protección de víctimas en el proceso penal. Desde el Gobierno, Félix Bolaños se refirió a su “trayectoria intachable” y destacó su papel como impulsora de la legislación específica sobre violencia contra la mujer, así como su vínculo con la defensa de los derechos fundamentales. Peramato suma a su currículum la dirección de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), reforzando el mensaje de compromiso institucional y social de su perfil. “Es una persona absolutamente idónea para asumir los retos que tiene por delante el Ministerio Fiscal”, subrayó Bolaños.
El proceso de relevo se produce en un contexto de fuerte polarización política. Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda, ha hecho un llamamiento a las movilizaciones pacíficas para protestar por la decisión del Supremo y ha defendido el derecho a manifestarse como ejercicio democrático ante una etapa marcada por la controversia y la crispación. Mientras tanto, desde el Gobierno se insiste en el respeto al procedimiento legal de nombramiento, que implica la intervención no vinculante del Consejo General del Poder Judicial y la comparecencia parlamentaria de la candidata.
Cuarta mujer desde 2015
Álvaro García Ortiz, por su parte, ha avanzado su salida con una carta en la que afirma marcharse “por respeto” a las resoluciones judiciales y con la voluntad de salvaguardar la institución fiscal. En el periodo de transición, García Ortiz permanecerá en funciones hasta la formalización del nombramiento de Peramato, previsiblemente en cuestión de semanas.
La elección de Peramato, la cuarta mujer que ocupa este cargo desde 2015, se inscribe así en una tendencia hacia el refuerzo de la autonomía fiscal y la especialización en violencia de género como eje prioritario. El ministro Bolaños ha recalcado que la designación cumple los requisitos legales consensuados en su día con el principal partido de la oposición, en respuesta a las críticas del líder popular Alberto Núñez Feijóo, quien había reclamado mayores requisitos de independencia y experiencia.
La nueva etapa que encabeza Peramato abre un periodo en el que el Ministerio Fiscal deberá hacer frente a diversos retos internos y externos, apostando por la consolidación de una estructura más especializada y sensible a la realidad social, en particular en lo relativo a la violencia contra las mujeres.






