El papa León XIV inició este sábado su visita histórica a España con una jornada intensa que combinó protocolo de Estado, contacto con personas vulnerables y una multitudinaria vigilia de oración con jóvenes. El pontífice aterrizó en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas alrededor de las 10:00 horas a bordo de un avión de ITA Airways, acompañado por 88 periodistas de 55 medios de todo el mundo, y fue recibido en pista por el rey Felipe VI, la reina Letizia y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras un encuentro privado con los monarcas y con Sánchez, el pontífice se trasladó al Palacio Real para la ceremonia oficial de bienvenida, en la que también estuvieron presentes la princesa Leonor, la infanta Sofía y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Fue allí donde pronunció sus primeras palabras públicas en suelo español.
Un discurso contra la polarización desde el Palacio Real
El mensaje de León XIV en el Palacio Real no dejó margen para interpretaciones. El papa advirtió sobre quienes «avivan el fuego de las polarizaciones» en busca de popularidad, criticó a quienes «se encierran en ideologías prefabricadas» y llamó a «huir de los enfoques identitarios» que «pueblan el mundo de fantasmas y enemigos». «Nuestra época, que en apariencia se sacude por terribles desequilibrios y conflictos, clama en lo más profundo por la paz», afirmó el pontífice. Un discurso sin destinatario explícito, pero con referencias lo suficientemente reconocibles como para no pasar inadvertidas, y que Sánchez escuchó en primera fila sin que el Gobierno haya emitido valoración pública al respecto.
Después del acto en el Palacio Real, el papa recorrió en papamóvil las calles hasta la plaza de Colón, donde miles de personas le esperaban. Más tarde se dirigió al centro CEDIA 24 Horas de Cáritas Madrid, donde escuchó los testimonios de tres personas en situación vulnerable: Niurka, una abogada llegada desde Cuba; Khardy, un senegalés que llegó a España en plena pandemia en 2020; y Alicia, voluntaria del proyecto Esperanza de las Adoratrices.
Medio millón de jóvenes en la plaza de Lima
La jornada culminó en la plaza de Lima, adonde el papa llegó en papamóvil recorriendo el paseo de la Castellana y donde, según datos de la Delegación del Gobierno, se congregaron 500.000 personas. En su discurso ante los jóvenes, León XIV apeló a la autenticidad y al compromiso: «Sed humanos, hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables». También llamó a ser «misioneros del evangelio ante las pobrezas materiales y espirituales de nuestro tiempo».
Esta visita, que se prolongará hasta el 12 de junio, incluye también paradas en Barcelona el día 9, Gran Canaria el 11 y Tenerife el 12. Un viaje que ya apunta a convertirse en uno de los hitos del nuevo pontificado.






