El sindicato de maquinistas Semaf ha convocado una huelga general en el sector ferroviario para los días 9, 10 y 11 de febrero tras la tragedia de Adamuz y el accidente ocurrido en Gelida (Barcelona) el pasado lunes. La organización justifica la medida en el deterioro del servicio y en la necesidad de recuperar estándares de seguridad que, según su diagnóstico, han perdido consistencia en los últimos meses. Semaf sostiene que los trabajadores solo disponen de esta vía legal para reclamar condiciones que protejan tanto a profesionales como a pasajeros, y llama a secundar los paros a maquinistas de distintas empresas del sector.
Semaf afirma que el colectivo vive un estado de impacto emocional tras los accidentes y califica de “inadmisible” el deterioro de la red. En su comunicado, el sindicato reclama medidas urgentes en la infraestructura y anuncia que exigirá responsabilidades penales para quienes, a su juicio, deben garantizar la seguridad ferroviaria. Además, en el marco de Cataluña, Semaf avisa de que no retomará la actividad sin garantías suficientes para la circulación y pide que las administraciones apliquen criterios homogéneos en toda la red ante episodios de meteorología adversa.
Accidente en Barcelona
En paralelo, el área ferroviaria de UGT valora sumarse a la convocatoria en un contexto que prioriza la seguridad de trabajadores y usuarios. Sin embargo, UGT matiza que una huelga requiere preparación y garantías formales, y evita presentar la decisión como automática o inmediata.
La gestión del servicio en Cataluña ha quedado marcada por el accidente de Gelida, donde un muro de contención de un talud cayó sobre la traza y afectó a un tren de Rodalies. Tras el siniestro, los sindicatos reclamaron la paralización y la Generalitat ordenó la suspensión de la red mientras avanzan las revisiones técnicas. El Govern ha mantenido inspecciones y ha impulsado circulaciones sin pasajeros para comprobar el estado de vía e infraestructuras en un sistema que, según las cifras difundidas, utilizan unas 400.000 personas al día.
En el plano político, el Partido Popular ha acusado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de minimizar el origen de la protesta al relacionarla con el estado anímico de los maquinistas y no con el estado de las vías. Puente, por su parte, ha expresado su intención de dialogar con el colectivo para intentar evitar la huelga.






