La ofensiva del presidente del BBVA, Carlos Torres, para integrar el Banco Sabadell concluye sin éxito. El banco vasco solo ha logrado un 25,33 % de aceptación en su oferta pública de adquisición (OPA) sobre la entidad catalana, por debajo del 30 % mínimo que había fijado para seguir adelante con la operación. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) confirmó anoche el resultado, que pone fin al intento de fusión iniciado en mayo de 2024 y marca un punto de inflexión en la consolidación bancaria española.
“No se ha alcanzado el nivel mínimo de aceptación fijado”, admitió Torres tras conocerse los datos. El fracaso de la OPA supone un revés personal para el presidente del BBVA, que había defendido la operación pese a la resistencia de los directivos del Sabadell, del Gobierno y de parte del tejido empresarial catalán. El banco vasco llegó incluso a mejorar su oferta en un 10 % durante la recta final, sin lograr cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Defensa del Sabadell
La estrategia de defensa liderada por Josep Oliu y César González-Bueno ha resultado determinante. Los máximos responsables del Sabadell consolidan así su tesis de que la entidad puede generar más valor en solitario. Apoyados por asesores internacionales como Goldman Sachs, Morgan Stanley y Evercore, consiguieron movilizar a accionistas minoritarios, fondos institucionales y empresas catalanas que rechazaron la propuesta del BBVA. Según la CNMV, apenas el 1,1 % de los accionistas que además son clientes acudieron a la oferta.
El Gobierno español también introdujo condiciones que limitaban las sinergias de la fusión, al exigir el mantenimiento de la autonomía de ambas entidades durante al menos tres años. Este factor, unido a la incertidumbre sobre una posible segunda oferta y el temor a una ampliación de capital, terminó por alejar a varios fondos internacionales.
Con la OPA cerrada, el BBVA se reorienta hacia su plan de retribución al accionista, con recompras de acciones por 1.000 millones de euros y un dividendo a cuenta de 1.800 millones previsto para noviembre. La entidad mantiene su objetivo de alcanzar un retorno sobre el capital tangible (ROTE) del 22 % hasta 2028.
Nuevo escenario bancario español
Por su parte, el Sabadell encara el futuro con independencia, aunque deberá demostrar su capacidad para sostener los niveles de rentabilidad alcanzados. Tras vender su filial británica TSB al Santander, el banco se convierte en una entidad más concentrada en el mercado español, lo que podría situarlo en el centro de futuras operaciones de consolidación.
El desenlace de esta operación deja un nuevo equilibrio en el sistema financiero español. El BBVA, pese al tropiezo, conserva su fortaleza internacional, mientras el Sabadell emerge reforzado en su narrativa de autonomía y gestión prudente. Sin embargo, el sector asume que la consolidación bancaria en España está lejos de haber terminado.






