El premio Sájarov 2026 ya tiene dueño: el Parlamento Europeo ha decidido concederlo al Tribunal Penal Internacional (TPI) y a sus miembros. Roberta Metsola, presidenta de la Eurocámara, lo anunció en el último día del pleno de octubre en Estrasburgo. La elección se lee como un desafío abierto a Donald Trump y a su empeño en alterar el orden internacional.
La Casa Blanca ordenó una nueva tanda de sanciones contra la corte inmediatamente después de que una de sus antiguas juezas, Navi Pillay, ganara a comienzos de octubre el Nobel de la Paz. La UE calificó la medida de "profundamente lamentable". El galardón reconoce la labor del tribunal "desde las investigaciones y los procedimientos judiciales hasta los juicios y la emisión o autorización de órdenes de detención".
Una votación a puerta cerrada
La decisión salió de la Conferencia de Presidentes, donde Metsola y los líderes de los grupos votan sin público. Los socialdemócratas, liberales, verdes y la izquierda apoyaron al TPI, candidatura que propuso el grupo S&D antes de que se conociera la última ofensiva estadounidense. Según fuentes conocedoras de la votación, la decisión de Patriots de no respaldar la propuesta del PPE inclinó la balanza hacia La Haya.
Había otros dos finalistas. El PPE, el grupo con más escaños, y los Conservadores y Reformistas de Giorgia Meloni defendían al opositor tanzano encarcelado Tundu Lissu. Patriots, por su parte, postuló a las gemelas iraníes Taraneh y Romina Rahimi, de 21 años, condenadas por participar en las protestas contra el régimen de Teherán. Metsola subrayó que todos ellos son ya "miembros de la familia Sájarov".
El hemiciclo recibió el anuncio con ovaciones, salvo los escaños ultras. La extrema derecha fue también la única que no condenó las sanciones de Washington en el debate de esta semana, algo que la presidenta de Renew, Valérie Hayer, no dejó pasar: "La complacencia de la extrema derecha hacia Trump y Putin, que socavan el derecho internacional, lo dice todo".
Del símbolo a las medidas concretas
La presidenta del TPI, Tomoko Akane, agradeció el gesto y recordó que la corte se enfrenta a "retos sin precedentes, incluidas sanciones destinadas a obstaculizar el mandato judicial". Pidió además "cooperación y apoyo internacionales continuos" y resumió su mensaje así: "No hay paz sin justicia ni seguridad sin ley". Desde la Comisión, Ursula von der Leyen aseguró que Europa se sitúa "firmemente detrás" de Akane y de los jueces del tribunal.
Queda por ver si Bruselas pasa de las palabras a los hechos. La Comisión sostiene que "todas las opciones están sobre la mesa", aunque recuerda que las sanciones no se aplicarán hasta dentro de seis meses. Los líderes europeos pidieron en su última cumbre preparar medidas para proteger al tribunal y a las empresas de la UE que le prestan servicios. Iratxe García, presidenta de S&D, tiene clara la vía: "La mejor manera de seguir apoyando al TPI es activar el estatuto de bloqueo". Ese reglamento de 1996, que nunca se ha aplicado, permitiría a las compañías europeas ignorar las sanciones extraterritoriales de Washington.
La eurodiputada socialista Hana Jalloul, impulsora de la candidatura, resumió el reto pendiente: Europa "debe defender con hechos los principios que dice representar". La ceremonia de entrega se celebrará en diciembre en Estrasburgo.






